La Bomba Tucumana coquetea abiertamente con el joven Franco Zuniga en Gran Hermano, traspasando la puerta del reality para apuntar al más pendex con rayos infrarrojos y fetiche por pollera amarilla.
Panelistas debaten el prejuicio por la diferencia de edad, con la Bomba de cuatro décadas más dos entregándose al juego romántico cumbiero, mientras Franco flashea un romance y pregunta si le gustan las señoras grandes.
Comparan con casos como hombre de 24 casado con mujer de 60 más, Macron y su esposa, y experiencias personales de panelistas saliendo con mujeres mayores para aprender, destacando que con varones mayores no hay escándalo.
La Bomba busca atención coqueteando con el más chico para generar gracia, y el panel la alaba por jugar el juego de realities con astucia.