Rafael Grossi, director del OIEA, advirtió que la mayor parte del uranio altamente enriquecido de Irán sigue en el complejo nuclear de Isfahan. Las estimaciones se basan en imágenes satelitales ya que las inspecciones presenciales se interrumpieron tras el conflicto de junio 2025 y bombardeos de EE.UU. e Israel.
El organismo no puede verificar los sellos de seguridad ni el estado del material radiactivo, manteniendo a la comunidad internacional en alerta máxima sobre la capacidad nuclear de Teherán.