Irán posee 11 toneladas de uranio enriquecido suficiente para fabricar 100 bombas nucleares, con casi media tonelada al 84% de pureza cerca del 90% necesario para armas, pese al acuerdo de Obama en 2015 y salida de Trump en 2018.
El plan nuclear iraní avanza en fases: del 5% civil en 2015, a alto enriquecimiento post-2018; ataques como operación Martillo con B-2 no detienen el programa, mientras bloqueo en Hormuz complica exportaciones de petróleo.
Negociaciones estancadas: EE.UU. exige fin al plan nuclear bajo Trump, que evalúa ataques cortos potentes; hijo de Jamenei defiende producción nuclear como derecho, beneficiando a Irán al elevar precios del petróleo e inflación global.
Trump apunta a halcones radicales como Ahmed Bagdidi, jefe guardias revolucionarias ligado a AMIA y atentados, para destrabar talks antes de midterm elections donde busca minimizar pérdidas republicanas.