Las empresas de transporte público declararon estado de emergencia por deudas pendientes de subsidios y aumentos en el precio del gasoil derivados de la guerra en Medio Oriente. El empresario del sector, entrevistado en el programa, explicó que hoy se cobrarían solo 56 mil millones de pesos de los 130 mil millones adeudados, quedando aún 80 mil millones pendientes.
Se reveló un riesgo inminente de no poder pagar salarios el próximo jueves, fecha límite mensual, lo que podría derivar en paros como los ocurridos en meses previos. Las compañías proponen una tarifa de equilibrio de 2.100 pesos por pasajero para cubrir costos reales, similar a valores históricos antes de los subsidios masivos desde 2010, y subsidios directos del Estado a usuarios vulnerables.
El sistema enfrenta una reducción promedio del 20% en frecuencias de colectivos respecto al año pasado, con bajas de hasta 40% en algunas líneas, y una caída de 18.000 a 15.000 unidades circulantes. Panelistas criticaron al gobierno por priorizar el superávit fiscal sin saldar deudas, comparándolo con no pagar servicios para aparentar ahorros.
En vox pop en la calle, usuarios rechazaron masivamente la tarifa de 2.100 pesos por incompatibilidad con sus ingresos, destacando el impacto en jubilados, trabajadores y estudiantes. Un veterano de Malvinas de 68 años, Pedro, relató su jubilación de 320 mil pesos con descuentos por moratoria, vendiendo paltas y alpargatas para subsistir, y criticó la falta de apoyo pese a su disposición para ayudar en emergencias.
El diputado Pablo Juliano sumó críticas al gobierno por ignorar a los más vulnerables en su ajuste, contrastando con la realidad callejera de frecuencias reducidas y costos elevados.