El Coliseo Romano enfrenta una crisis por bots y reventa de entradas que dejan sin acceso a turistas, pese a recibir 14 millones de visitantes el año pasado.
La demanda récord se combina con agaparamiento digital por bots que agotan boletos en segundos, obligando a compradores a pagar precios disparados en plataformas de reventa.
El Parco del Coloseo atribuye fallos a ciberataques, pero guías denuncian uso de bots y prácticas como el freezing para bloquear entradas sin pagarlas de inmediato.
Con aforo limitado a 3.200 personas, proponen ampliar horarios de visita para aumentar disponibilidad y mejorar la experiencia turística.