El doctor Suárez y el pastor Jaime lideran oración invocando a Jesús para paralizar acciones del enemigo y expulsar males del cuerpo como inflamaciones, cólicos, diarreas.
Ordenan salida de espíritus de caos profesional, incompatibilidad familiar, hechicería, brujería, visiones de sombras, pensamientos suicidas.
Declaran el cuerpo templo del Espíritu Santo bendecido, con poder de Dios pasando por vida, casa y alma.