Un informe revela que la soledad no elegida en adultos mayores de 65 años impacta significativamente la capacidad inicial de memoria, según estudio con más de 10.000 personas en Europa publicado en Aging and Mental Health.
El análisis de España, Alemania y Suecia muestra que no acelera el deterioro cognitivo, pero el 12% en sur de Europa reporta altos niveles de soledad, incrementando riesgos de depresión y ansiedad.
Investigadores enfatizan interacción social activa como pegamento para la memoria, llamando a políticas de integración para la longevidad.