En una estación de servicio de Roldán, Santa Fe, dos robots llamados Panda y Amy interactúan con clientes y llevan comida a las mesas, complementando al personal humano en días de alto tráfico.
Bruno, el encargado, explica que los robots innovan y ayudan sin reemplazar trabajadores. La gente se entusiasma viéndolos funcionar, de niños a adultos de 80 años, sacan celulares para filmarlos. Están en fase de prueba hace 20 días, con ajustes técnicos y carga autónoma.
En vivo, muestran a Amy llevando dulces y Panda cargando, cerca de Rosario y la A012.