La doctora Evangelina Coet explicó que la presión social en adolescentes surge de la neurobiología, con la amígdala priorizando validación de pares y corteza prefrontal inmadura incapaz de inhibir impulsos.
Este proceso normal permite ensayar identidad a través de iguales, vistiéndose o actuando similar, con función antropológica para asumir el mundo generacional.
Adultos deben favorecer ecosistemas sanos promoviendo presiones positivas como deporte o ecología, evitando descalificar pares y discutiendo problemas culturales como apuestas online sin criminalizar.
Se enfatiza compartir escenas familiares, conocer neurobiología para expectativas realistas y cambiar cultura adulta para influir favorablemente sin confrontar directamente.
La uniformidad en ropa y peinados refleja influencia pares clave en esta etapa.