Paulo, un hombre de 90 años, sufrió artrosis en columna, rodillas y cadera desde joven por trabajos pesados, impidiéndole caminar sin dolor.
En noviembre de 2022, en una reunión con el doctor R.R. Suárez en la capital, oró por él y lo mandó a correr; Paulo dio la vuelta al pasillo y quedó curado instantáneamente.
Antes usaba muletas y andador, caminaba torcido; ahora camina normal, corre, corta leña con hacha y hace tareas en casa sin dolor.
Paulo creció en fe viendo testimonios y ora extensamente; atribuye todo a Jesucristo como el mejor remedio, imposible para la medicina.