En el estado rural de Odisha, India, un hombre de 52 años desenterró el cuerpo de su hermana muerta a principios de año y lo llevó al banco para cobrar 203 dólares de su cuenta, alegando ser el único heredero.
El banco pedía certificados de defunción y herencia, que el hombre no presentó inicialmente. Tras resolver con subsidio extra de 300 dólares, investigan al gerente por la imagen viral que generó solidaridad y críticas a la burocracia.
El caso refleja dualidad de India, potencia nuclear y espacial con 65% población rural y 20% analfabetismo rural, problemas de control de datos y desarrollo.