En Majipasi, Odisha, India, Jetumunda llevó el esqueleto de su hermana fallecida a la puerta del banco para probar su muerte y cobrar 19.300 rupias (unos 200 dólares).
Cansado de rechazos por falta de certificado de defunción, exhumó la tumba. Causó desmayos, gritos y corridas; policía lo detuvo pero lo liberó por no comprender, ayudándolo con trámites.
Banco negó dinero pese a visitas previas. Situación precaria del hombre tribal. Casos similares en Brasil con cadáveres para huellas.