El panel jugó un enigmático sobre una guerra escandalosa entre dos conductoras famosas de señal de cable: una desplazó a la otra del horario central, quitándole su lugar fijo y generando un conflicto total.
La nueva llegó con aires de diva, puso condiciones y borró a la anterior como un plumazo, pese a que ambas son figuras top de los 80 con tapas de revista, romances célebres y backgrounds en moda y actuación. No compartieron hombre en común, pero son bombas sexy de la época.
Los panelistas adivinaron pistas como rubia vs morocha, edades sobre 50, vedetismo y peleas por ser la estrella del prime time. Invitaron al público a jugar en redes con #Alatarde.