Ezequiel Ferrer, exguitarrista de Ulises Bueno, reveló en A la Tarde que trabajó 16 años en negro desde los 17 años, sin contrato ni facturación, solo con fotos, videos y mensajes como prueba.
Tras sufrir pre-infartos, depresión y ataques de pánico, la producción no le dio certificados médicos ni lo blanqueó, ofreciéndole solo 15 millones de pesos de indemnización que rechazó por irrisorio, y ahora lucha en tribunales hace cinco años.
El músico contó que pedía formalidad pero le decían que era gasto innecesario, lo atendían solo con médicos de la banda sin documentos, y lo despidieron estando enfermo sin pagar salarios adeudados.
Panelistas destacaron la informalidad en la música tropical y la amistad de colegio que inició la relación, mientras Ferrer enfatiza que la plata cambió a Bueno y busca justicia laboral.