Pablo Sigot, obrero de Aire del Sur en Río Grande, Tierra del Fuego, mostró en vivo la fábrica paralizada donde producen placas de circuito que salen crudas y terminan listas, pero hoy todo está quieto por quiebra de la empresa durante vacaciones de diciembre.
Sigot culpó al modelo económico actual que cambió dueño a sociedad anónima con proyectos de aire acondicionado y celulares, pero dejó sin sueldos ni indemnizaciones a 140 familias, viviendo de ayuda vecinal y bonos mientras ven la fábrica inmóvil, doloroso contraste con producción constante anterior.
Antes trabajaban todo el año con doble y triple turnos en temporada alta como mundiales, contratando extra; ahora apertura importaciones afecta también a Solming y BGH, que de 4500 pasó a 60 empleados y planea parar, demostrando impacto del modelo en parque industrial.