Patricia Bullrich abrazó a Mauricio Macri en un evento, pero él respondió con una palmadita fría en la espalda que generó análisis sobre su relación.
Los conductores debaten los gestos: Macri da beso y palmadita como señal de dominio o distancia, mientras Bullrich lo abraza efusivamente. Interpretan que Macri marca jerarquía diciendo "el jefe soy yo".
El encuentro ocurre en contexto de elecciones presidenciales 2025, con ambos aspirando a la presidencia junto a Javier Milei, y gestos políticos que hablan más que palabras.
Panelistas ven momento incómodo pese a risas, con atención pública al reencuentro de exaliados.