En la cena de Fundación Libertad, Javier Milei y Mauricio Macri no se saludaron pese a estar cerca, porque Milei entró por puerta lateral, habló desde escenario sin bajar ni saludar a nadie, ni a su equipo.
Hubo detectores de metales por seguridad. Patricia Bullrich fue cariñosa con Macri, saludándolo especialmente pese a mesas separadas.
El panel desestimó lecturas políticas negativas, insistiendo que fue imposible el saludo.