Luna, de seis años, murió por un golpe en la cabeza contra un banco de cemento durante el recreo en el colegio Islas Malvinas Nº 17 de Rosario, generando dudas de los padres sobre la versión escolar de cordones desatados.
El padre vio los cordones atados con doble nudo como a la mañana al llegar, duda que se tropezara sola y critica falta de supervisión en recreo de primer grado; colegio sin cámaras ni puertas abiertas, padres no conocían aula ni patios, ni participaban en actos.
Ingresó al Hospital de Niños en estado crítico con edema cerebral, broncoaspiración y sin fractura craneal según director, sugiriendo demora en atención post-golpe. Docentes fueron al hospital relatando grito y asistencia rápida, pero padres dudan espontaneidad. Autopsia pendiente definirá causa.
Colegio decretó duelo sin reuniones explicativas; extrañeza por protocolos restrictivos y ausencia de control en niños pequeños, donde no permiten correr pero deben vigilarlos constantemente.