Una bebé de un año y medio llamada Brenda murió en un incendio en una casa humilde de Morón mientras su madre la dejó sola en la habitación para llevar al hermanito a la escuela a cuadras de distancia. La madre avisó a la abuela antes de irse, pero el fuego se desató en minutos por una posible chispa de la tele, heladera o pava eléctrica.
La abuela y varios vecinos intentaron rescatarla rompiendo la puerta y haciendo un boquete en la pared, pero las llamas les impidieron entrar y gritaron "Brenda, Brenda" sin respuesta. El hijo de la abuela también trató por otro lado, pero no pudieron acceder a tiempo.
Los bomberos tardaron en llegar y la familia quedó devastada en el dolor. La abuela relató el horror: "Pensé que se durmió, rompí la puerta y vino la llama". El periodista lamentó la tragedia y envió abrazos a la familia en su sufrimiento indescriptible.