Israel realizó bombardeos en áreas del sur del Líbano como Tevnine, Jafra, Jabal el Batum, Kirbet y Selma, destruyendo viviendas y comercios a pesar del alto el fuego firmado el 17 de abril.
El balance de ataques israelíes registra 2.534 muertos y 7.863 heridos, según el Centro de Operaciones de Emergencias del país mediterráneo. El ejército israelí ordenó evacuar localidades por debajo del río Litani, donde ocupa una franja fronteriza y demuele viviendas masivamente.
La brigada BISLA destruyó más de mil infraestructuras de Hezbollah, incluyendo trampas explosivas y depósitos de armas como ametralladoras, fusiles Kalashnikov y misiles antitanques. Netanyahu afirmó que los ataques redujeron el arsenal de misiles de Hezbollah en un 10%.
El portavoz Abishai Adrai justificó nuevas evacuaciones en localidades como Al-Gandorilla y Burj Kalawiya por violaciones al alto el fuego por parte de Hezbollah.