Un informe psicológico alerta sobre la paradoja de la hiperconexión: pese a la era de máxima comunicación digital, los niveles de soledad emocional alcanzan picos críticos.
La medición constante de pantallas desplaza presencia real, eliminando mirada y lenguaje corporal, generando vínculos superficiales y estado de alerta emocional permanente.
Se propone recuperar la "tribu" con encuentros presenciales sin móviles para conversaciones auténticas, ante la debilidad de la lógica individualista.