La crisis del transporte público se agrava con la quiebra de una línea de colectivos que deja a 427 trabajadores en la incertidumbre, sin cobrar sueldos ni viáticos desde hace meses y con unidades en mal estado.
Trabajadores como Miguel, Milia y Juan relatan su angustia en vivo: Miguel debe casi un millón de pesos y teme por sus hijos; Milia ajusta con emprendimientos familiares pero las deudas acumulan; Juan, con 27 años en la empresa y cuatro para jubilarse, se quiebra emocionalmente al ver su vida destruida y cuestiona dónde fueron los subsidios recibidos por la empresa.
En paralelo, persisten demoras y cancelaciones en trenes como Roca en Temperley y Constitución, donde pasajeros esperan con hacinamiento y reportan fallas técnicas repetidas; el viernes subirá el boleto un 5% por aumento de combustible.
Panelistas critican al gobierno de Javier Milei por no solucionar la herencia de subsidios perversos, exigen intervención para evitar anomia y trueque en ciudades como Posadas; oposición no capitaliza por corrupción de sus figuras.
Los afectados reclaman continuar trabajando y visibilizan el colapso: 42 unidades incautadas por deudas, parque móvil viejo de más de 10 años, y 80% del transporte de San Isidro afectado.