Dieguito Bubet visitó el único centro de haloterapia o terapia de sal en Argentina, donde inhaló partículas de sal médica generadas por un alogenerador mientras se relajaba en sillones dentro de un ambiente con paredes y piso de sal.
Fernanda y Angie explicaron los beneficios respiratorios como fluidificar mucosidad para broncoespasmo y alergias, dérmicos para psoriasis, acné y dermatitis atópica, y reducción de cortisol para mejorar el sueño y relajar el sistema nervioso.
Las pacientes entran por 50 minutos en un espacio templado con mantas por si da frío al relajarse tanto que el 80% se duerme, beben agua de mar diluida durante la sesión y salen súper relajados, incluso quienes tienen presión alta con certificado médico.
La sesión individual cuesta 32.500 pesos, hay packs familiares más baratos y queda ideal como regalo o plan con amigos; el centro está en Medrano entre Vidal y Manuel Lugarte, Capital Federal, y en redes como saltroom.arg.