Un fallo inédito de la justicia bonaerense condenó a 20 años de prisión a un hombre por abuso sexual con acceso carnal por medios tecnológicos contra una nena de 12 años, sin contacto físico. El delincuente, preso por otros delitos, se hizo pasar por adolescente, pidió fotos para una falsa campaña de ropa interior y la extorsionó durante tres años exigiendo imágenes explícitas y datos de tarjetas de crédito.
La víctima sufrió fraudes constantes en las tarjetas familiares, reimprimiendo 48 veces. Contó su calvario a una maestra a los 15 años, quien alertó a los padres. La UFI 5, a cargo de Claudio Oviedo y Marisa Monti, investigó y llevó a juicio oral.
El tribunal, con jueces Carlos Torti, Rodolfo Castañares y Verónica Jerez, aplicó el artículo 119 del Código Penal considerando la coacción y falta de consentimiento. El fiscal Patricio Pagani explicó que el ciberacoso y prácticas a distancia violan la integridad sexual, avalado por convenciones como Belém do Pará.
El agresor actuaba desde prisión con celular legal y antecedentes de tres condenas. Pagani destacó la evidencia digital y el daño irreparable a la menor, sentando precedente para delitos cibernéticos.