Un hombre recibió 20 años de prisión por abuso sexual sin contacto físico contra una nena de 12 años, probado mediante grooming y coacción digital desde la cárcel entre 2020 y 2023.
El detenido, que cumplía condena por hechos similares, contactó a la menor por redes sociales, la sometió psicológicamente, le pidió actos sexuales filmados en vivo y datos de tarjetas de familiares.
La niña contó a una docente que alertó a los padres y denunció, configurando el delito por acceso carnal vía digitales.
La sentencia marca precedente sobre comunicación de presos y celulares en penales.