Oleksiy Anarenko, ingeniero de 66 años que en 1986 abrió válvulas bajo agua radioactiva en Chernobyl para evitar segunda explosión, padece demencia y vive con su esposa Valentina en Kiev bajo alertas rusas.
Un dron ruso impactó su edificio en noviembre, calcinando viviendas vecinas y trayendo miedos de Pripyat. Su vecina de 73 años, viuda de Valery Komoloklyuk (primer muerto en Chernobyl), murió en el ataque.
Anarenko bajó al sótano inundado confiando en sonidos del agua para completar misión. Valentina recorre memoriales donde pasado nuclear y guerra actual colisionan, dejando cicatrices similares.
Oleski sobrevivió al reactor para enfrentar hollín de guerra moderna. En Ucrania héroes reviven luchas contra átomos o drones.