En un sermón transmitido, el predicador explicó que el escudo de la fe, según Efesios 6:16, detiene y apaga todos los dardos de fuego que arroja Satanás contra los creyentes.
Comparó las tentaciones con flechas por su velocidad como rayos, clandestinidad y efecto incendiario en corazones ardientes por pasiones prohibidas. Citó ejemplos bíblicos como David con Betsabé, ira contra Naval, Abraham mintiendo y Job atribuyendo males a Dios cuando venían del diablo.
Enfatizó que Satanás tienta repentinamente desde lugares inesperados, pero la fe protege familia e hijos si no se descuida. Recordó que Jesús resistió todas las tentaciones en el desierto por pureza de corazón, mientras humanos somos vulnerables por concupiscencia.
Advirtió que el pecado nacido de deseo malo lleva a la muerte, como en David causando 70 mil muertes, y urgió la armadura espiritual para apagar fuegos del infierno en el horno del corazón humano.