Moscú amaneció cubierta por 10 centímetros de nieve tras nevadas extremas, después de semanas de temperaturas templadas, provocando alerta en Rusia.
Vientos del oeste con ráfagas de 23 a 25 metros por segundo explican el fenómeno en la capital rusa.
Moscú amaneció cubierta por 10 centímetros de nieve tras nevadas extremas, después de semanas de temperaturas templadas, provocando alerta en Rusia.
Vientos del oeste con ráfagas de 23 a 25 metros por segundo explican el fenómeno en la capital rusa.