Autoridades rusas elevaron a alerta naranja en Moscú por intensas nevadas de hasta 10 cm, vientos occidentales con ráfagas de 23 m/s y agua nieve que provoca caídas de cables y árboles.
La nieve cubrió la capital semanas después de derretirse, con retrasos en trenes del sur hasta 2.5 horas y vuelos en aeropuerto Núcovo por visibilidad baja.
Alerta amarilla inició domingo por lluvias y nevadas, nivel naranja indica riesgo de desastres.