Franco Colapinto protagonizó una exhibición de Fórmula 1 en las calles de Buenos Aires que reunió a más de 600.000 personas, superando récords históricos como el Gran Premio de Australia y Silverstone.
El piloto manejó un Lotus E20 de 2012 en cuatro salidas por un trazado en Palermo similar a Mónaco, frenando en cada sector para saludar al público, incluyendo personas con discapacidad. En la última vuelta realizó trompos sin manos y exigió el motor hasta prenderlo fuego, con bomberos listos.
Familias enteras asistieron a la parte gratuita extensa, agotándose entradas pagas en un minuto. Juan Manuel Fangio fue homenajeado con réplica de su Flecha de Plata. Colapinto dedicó el show a su abuela Rosa, viéndolo pilotear por primera vez.