Franco Colapinto protagoniza un roadshow histórico en Buenos Aires con su auto de Fórmula 1, atrayendo entre 500.000 y 800.000 personas, rompiendo expectativas y generando emoción masiva.
El piloto se muestra emocionado, destaca el apoyo popular y menciona su amistad con Elvisa. El panel debate su fenómeno: superación desde chico, disciplina, carisma argentino que contagia marcas y rompe moldes de deportistas locales.
Comparan con Fangio, critican envidias pasadas a otros pilotos como Piola Rauri o Tomás Acane, cuestionan si es éxito real sin victorias aún (corre con 20 pilotos), pero elogian su presencia en F1 pese a salida de F2 donde era campeón.
Mencionan manager María Catarineu que predice su campeonato mundial, apoyo de política y marcas, y necesidad de cuidarlo ante presiones. Critican cobro de entradas en evento público y alaban su frescura.
Panelistas discuten si representa orgullo nacional, comparado con Messi, y piden más ídolos como él.