Franco Colapinto protagonizó el roadshow más concurrido de la historia de la Fórmula 1 en un circuito callejero entre Libertador y Sarmiento, con trompos en un auto Alpine de 2012 y una multitud que superó expectativas, incluyendo gente del conurbano y provincias.
El piloto expresó emoción por el apoyo masivo en Argentina, donde volvió para un evento especial con su abuela presente y réplica del Mercedes de Fangio; el público de todas las edades lo ovacionó pese a críticas por su rendimiento reciente.
Colapinto mostró su lado descontracturado, saludó desde un micro y firmó autógrafos; estuvo acompañado por su novia Maya Recifro, quien oficializó el romance con fotos y besos públicos, y amigos como Bizarrap.
El evento incluyó conferencia de prensa y fue un premio para Colapinto ante una nueva temporada en Alpine tras dificultades en Williams; destacaron el fanatismo argentino por el automovilismo, segundo deporte en público después del fútbol.