Franco Colapinto protagonizó el día más feliz de su vida desfilando un Alpine 2012 por las calles de Buenos Aires ante más de 600.000 personas, tres años después de competir en Fórmula 3.
El piloto argentino compartió un emotivo abrazo con su abuela Rosa, quien nunca lo acompaña a carreras por el ruido del motor; fans mostraron banderas con su imagen y un grupo usó escalera de carpintero para verlo mejor.
El evento precede al Gran Premio de Miami de Fórmula 1, retomado tras suspensión por guerra.