El fiscal Santiago Bridaug explicó la secuencia del caso que derivó en el allanamiento de la Clínica Santa María en Villa Ballester: una niña de 12 años abusada en Monte Quemado, Salta, embarazada de ocho meses, fue derivada por la Fundación Gigesar a la clínica para una interrupción del embarazo, perdiendo contacto con la fiscalía.
En el allanamiento de urgencia, policías encontraron 8 fetos casi a término y a la menor con su madre analfabeta. La clínica se desligó en un comunicado, alegando que solo alquiló quirófanos a la fundación presidida por Damián Levi, que promueve interrupciones legales. La fundación también emitió comunicado afirmando operar dentro de la ley 27.610.
Periodistas polemizaron con el fiscal sobre si se trata de abortos legales (posibles por violación sin límite de semanas vía ILE) o asesinatos, ya que los fetos tenían pulmones con oxígeno posible. Hipótesis incluyen trata de personas si bebés fueron entregados ilegalmente. La fiscalía de Tres de Febrero y Bonaerense investigan.
Carla Ricciotti reportó desde la clínica: policía initially negada entrada, hallazgo horroroso. Testimonio de Carolina, cuya padre diabético con cáncer fue mal atendido allí por PAMI, amputado pie y salvado al transferirlo; médicos internos advirtieron que moriría. Nuevas diligencias anunciadas por posible trata más allá de los fetos.