En la clínica privada Santa María de Villa Ballester, policías encontraron ocho fetos en bolsas de residuos al fondo del lugar, dos de ellos desmembrados, durante una pesquisa por el caso de una nena de 12 años embarazada tras un abuso en Santiago del Estero.
La investigación empezó en Santiago del Estero por abuso a la menor; la madre vulnerable, analfabeta, fue asistida por una ONG que gestionó traslado a Buenos Aires para aborto de 8 meses; policía fue a la clínica, el director mintió negando presencia de la nena, pero al revisar hallaron los fetos; se indaga trata de personas, sustracción de menores, venta de bebés y manejo irregular de restos biológicos por justicia federal.
Paula Avellaneda reporta desde el lugar: la clínica tiene aspecto precario, techos rotos, paredes sucias, atiende PAMI y obras sociales con malas opiniones de vecinos; sigue funcionando sin clausura, faja ni custodia policial, puerta entreabierta, trabajadores adentro y residentes; se llevaron planillas, celulares y restos para ADN.
Néstor Dib y panel critican que no haya consigna policial, arrestos ni medidas preventivas pese al allanamiento; cuestionan cómo opera sin inspección sanitaria, posible origen en casa tomada hace 37 años, y silencio oficial de autoridades locales, provinciales y nacionales; temen borrado de evidencia y piden frenar operaciones 48 horas.