En Temperley, cuatro delincuentes en un Voyage negro robado y una Kanguris de apoyo asaltaron a Agustín, un estudiante de aduana, administración e inglés, le robaron el celular pese a que entregó todo sin resistirse, y le dispararon en el abdomen matándolo a los 20 metros de su casa.
Testigos como Nadia, mamá del mejor amigo de Agustín, lo asistió tras oír sus últimas palabras pidiendo una ambulancia; sus padres lo llevaron al hospital de Banfield pero llegó sin vida; el barrio está conmocionado.
La policía allanó y detuvo a dos sospechosos tras ubicar los autos por cámaras; faltan los otros dos prófugos; Agustín estudiaba y volvía de la facultad cuando ocurrió todo en menos de 10 segundos.
Vecinos y testigos reclaman justicia por el chico sano y buenísimo que no merecía esto.