Delincuentes a bordo de un Volkswagen Voyage asesinaron a Agustín Oliverio, un joven de 21 años, de un disparo en el abdomen en Temperley tras robarle la mochila y el celular mientras volvía de clases particulares de inglés, sin que él opusiera resistencia.
La vecina Nadia alertó a Agustín sobre el auto sospechoso, lo asistió tras el disparo y lo recibió herido en su casa, donde se desplomó pidiendo perdón mientras chocaba muebles; su padre, que lo esperaba cerca, lo llevó al hospital en auto ante demora de ambulancia.
Los criminales venían de un raid delictivo robando vehículos en Monte Chingolo y Lomas; policía detuvo a dos de 21 y 23 años, con dos prófugos identificados. Vecinos conmocionados destacan que Agustín era un chico estudioso y bueno, conocido de toda la vida.
El barrio pide justicia por esta muerte absurda en un zona donde matan a los mejores por impunidad; Nadia relata el terror del momento y advierte que ni entregar todo salva de balazos de bandas que salen a matar.