Un joven de 21 años, Agustín Oliverio, fue asesinado a quemarropa en el abdomen en Temperley tras entregar mochila y celular a delincuentes en un Volkswagen Voyage que lo interceptó al volver de la facultad.
Vecinos conmocionados piden justicia; Nadia, testigo, lo advirtió del auto sospechoso y lo asistió herido. Él corrió erguido hacia ella tras el disparo, sin resistirse en ningún momento.
Los criminales huyeron tras robarle todo, en un barrio donde lo conocían como buen chico que iba a rendir examen de inglés. El padre estaba cerca; video muestra el ataque brutal.