Delincuentes mataron a tiros a Agustín Rivera, de 21 años, al asaltarlo para robarle el celular cuando volvía de la facultad de inglés en zona norte del Gran Buenos Aires, pese a que entregó todo sin resistirse; dos hermanos Silva fueron detenidos en allanamiento gracias a trazabilidad del celular de la víctima.
El joven whatappeaba al padre que lo esperaba en la esquina y a amigos cuando dos motochorros lo embocaron, forcejearon y le dispararon en el abdomen; una vecina, madre de su amigo, gritó advertencia pero el auto de los asesinos tardó en arrancar. Llegó herido a una casa cercana pero murió por paro cardíaco en el hospital.
Cuatro delincuentes identificados, todos con antecedentes de robos armados y lesiones; el vehículo usado fue robado horas antes. Policía del ADI usó cámaras, antenas y el teléfono encendido de Agustín para ubicarlos en Blas Parera al 300, donde hallaron buzos y zapatillas que los vinculan; quedan dos prófugos buscados intensamente.
Panelistas indignados exigieron penas de 70 mil años para asesinos, criticando liberaciones previas como la de un reincidente que mató a un policía, y pidieron priorizar mano dura en emergencia antes que educación; la madre de Agustín se siente culpable por haberlo impulsado a ir a clases.