Cole Allen enfrenta tres cargos graves por intentar asesinar al presidente de Estados Unidos Donald Trump durante la cena anual de corresponsales en la Casa Blanca, incluyendo uso de arma de fuego en delito violento y transporte de arma interestatal.
El Servicio Secreto evacuó a Trump, al vicepresidente Chidi Vance y a la primera dama tras un tiroteo con el atacante, quien fue reducido antes de llegar al salón. La jefa de gabinete Susie Wiles convocó una reunión para revisar protocolos de seguridad, ya que Allen atravesó controles pese a la preparación previa del lugar.
Donald Trump defendió al Servicio Secreto, atribuyendo la demora a un show de magia en curso que confundió a los presentes con ruidos de platos. El hotel deslindó responsabilidad, señalando fallos en el protocolo federal. Es el tercer atentado contra Trump en su segundo mandato.
Jorge Castro analizó el contexto de polarización política en EE.UU., acusando a demócratas y medios de campaña de odio, en vísperas de elecciones de medio término. Allen, ingeniero demócrata de California, planificó el ataque viajando en tren con arma durante seis meses.