Cole Thomas Allen enfrenta cargos federales por intento de asesinato al presidente Donald Trump, transporte interestatal de arma con intención delictiva y disparo durante delito violento, con posible cadena perpetua si es hallado culpable. Accedió al hotel Hilton en Washington, registrándose el 24 de abril desde California vía Chicago, y disparó cinco veces afuera del salón a 50 metros, hiriendo a un agente protegido por chaleco antibalas antes de ser neutralizado.
El Servicio Secreto evacuó rápidamente a Trump, Melania y altos funcionarios como el vicepresidente; videos muestran la secuencia caótica con agentes gritando 'go go go', periodistas escondiéndose y corridas. Trump dio conferencia a las 22:30 afirmando no tener miedo, pese a un atentado previo en campaña. La cara preocupada de Melania segundos antes alerta por un mentalista resultó profética ante los disparos.
En entrevista con 60 Minutes, Trump reaccionó furioso cuando le leyeron el manifiesto del tirador llamándolo 'pedófilo, violador y traidor' por Epstein, negando todo y llamando 'desgraciados' a los periodistas. Corresponsal Ione Molinares reportó presentación en corte, posible más cargos y pedido de fondos extra para Servicio Secreto. Santiago Caputo usó el caso para defender inversión en inteligencia y seguridad en Argentina.
Teorías conspirativas virales vinculan a Allen con NASA y un tuit predictivo de 'Henry Martínez'; premonición metafórica de secretaria de prensa Caroline Leavitt sobre 'disparos' en la cena. Fallos en seguridad pese a evento ultra vigilado generan debate global sobre protección presidencial.