El 26 de abril de 1986, reactor 4 de Chernobyl en Ucrania explotó por error humano, fallo diseño y negligencia, liberando 200 toneladas material radioactivo que contaminó Europa.
Consecuencias incluyen cáncer, problemas tiroides, defectos congénitos y zona exclusión evacuando 47.000 de Pripyat. Niveles radiación altos persisten, afectando fauna y complejos militares.
En 2019 se completó nuevo sarcófago de 2.100 millones euros, estructura de 150m cubriendo reactor para 100 años. Ingenieros ensamblaron arco deslizándolo sobre rieles para aislar restos.