Carlos Maslatón diagnostica un ciclo económico negativo para el gobierno de Javier Milei, con recesión, alto endeudamiento familiar y empresarial, y pérdida de consenso popular del 50% al 30%.
Critica la defensa de Milei a Manuel Adorni ante escándalos como Libra, Andis y propiedades no declaradas, afirmando que el gobierno es corrupto pese a sus promesas, con estafas y créditos acomodados.
La mayor corrupción radica en la política económica de Luis Caputo: dólar bajo artificial que beneficia a especuladores, emisión monetaria multiplicada por cinco y futura inflación reprimida como en 1981-82.
Predice fracaso electoral para Milei por errores insostenibles, caída de bolsa argentina versus alza regional, dólar insostenible y necesidad de estructuras políticas post-Milei, descartando outsiders como Dante Gebel.