Existe una Argentina que crece y tracciona el promedio hacia arriba, pero otra estancada espera derrame; muchos votantes de Milei están enojados porque el reloj corre sin mejoras en su bolsillo.
El gobierno podría argumentar que procesos estructurales tardan años como construir una casa o carrera universitaria, pero la gente responde que entiende racionalmente pero no llega económicamente.
El bolsillo manda pese a la comprensión racional, en un contexto donde Milei defiende sus ideas en Fundación Libertad criticando a opositores por errores pasados.