Camila grabó con cámara de seguridad la brutal golpiza de su ex pareja Federico Balbuena, quien la dejó con la cara desfigurada e internada, pero la justicia no lo citó a declarar tras cinco meses. El hombre se acercó a su domicilio pese a la separación y la atacó repetidamente, incluso amenazándola con un arma cargada.
Presentó videos, chats, testigos y celular al DBR, pero la fiscalía número uno de Pilar no notificó cargos. Desesperada, subió el video a redes. Balbuena camina libre mientras ella se recupera con terapia y apoyo familiar.
Ambos casos destacan la lentitud judicial pese a pruebas fílmicas en situaciones intramuros de violencia doméstica.