Donald Trump llamó a la unidad nacional tras el intento de asesinato por parte del lobo solitario Cole Allen durante una cena de gala en el Hotel Hilton con 2500 invitados, incluyendo al vicepresidente JD Vance, la primera dama Melania Trump y periodistas de todos los Estados Unidos. El atacante, un ingeniero de 31 años con máster, profesor del mes y creador de videojuegos, estaba hospedado en el hotel con escopeta, revólver y cuchillos, y fue detenido en el último perímetro de seguridad después de disparar a un agente.
Los panelistas destacaron la escena surrealista: Trump y Vance fueron sacados a la fuerza, mientras mujeres gateaban para refugiarse. Trump descartó implicancia de Irán, habló de locura y evitó aprovechamiento político, enfatizando la unión entre demócratas y republicanos pese a su mala relación con la prensa no afín.
En conferencia posterior, Trump, aún de smoking, elogió la presencia de periodistas de gala y respondió a un reportero que tanta gente lo quiere matar porque hace cosas espectaculares, comparándose con presidentes históricos asesinados. Los analistas notaron su tono conciliador en un momento de tensión preelectoral.
Una espectadora llamó para resaltar cómo Trump reunió ideologías opuestas y lamentó que la fiesta se empañara. El franco tirador falló en el último tramo, recordando la vulnerabilidad incluso del más poderoso.