Los panelistas discuten las penas por intentos de magnicidio contra Donald Trump, destacando que en un antecedente previo en Mar-a-Lago el atacante recibió perpetua a los 51 años por intentar disparar contra el expresidente.
En el primer atentado en Pensilvania, el tirador fue abatido en el acto tras rozarle la oreja a Trump. Analizan la planificación del actual atacante, Cole Allen, quien alquiló una habitación en el Hotel Hilton para ingresar armas como pistola, escopeta y cuchillos, pese a la seguridad masiva en un evento con 2.600 personas.
Cuestionan si fue un lobo solitario o incentivado, notando su perfil académico alejado de la violencia, con críticas leves a Trump en redes y una donación de 25 dólares a Kamala Harris. Comparan con el atentado a Cristina Fernández de Kirchner, criticando la pena de 10 años como una vergüenza frente a posibles perpetuas en EE.UU.
Trump minimiza vínculos con Irán y cuestiona la seguridad en eventos grandes, proponiendo un Salón Dorado en la Casa Blanca.