Tito Varela, surfista puertorriqueño de barrio humilde, abandonó malos caminos gracias al océano que actúa como su terapeuta y estudió marketing para organizar defensas ambientales con amigos.
Coordina Surf Rider Foundation contra estigmatización gubernamental a ambientalistas; sufrió agresiones como tiroteos a compañeros y maquinaria tirando manglar sobre él hace un mes para frenar urbanismo. Hace un año creó Reserva Natural Los Jardines Submarinos que detuvo desarrollos hoteleros en la zona centro-norte.
Otro eje es la restauración de manglares arrasados por el huracán María en 2017 en Isabela; sembraron 30 mil plántulas en tres años con voluntarios que se enamoran del ecosistema al oír aves y ver cangrejos. Los manglares albergan fauna, reproducen aves, protegen de clima y absorben carbono.
Acceden por tierra, mar y paramotor; Salem Cordero toma muestras de agua dulce contaminada con bacterias fecales por tuberías rotas en huracanes y restaurantes. Un estudio indica que el 99,5% de residentes expuestos a agua contaminada por falta de interés gubernamental.
Tito conecta con la naturaleza surfeando, busca que más personas se comprometan con las costas de Puerto Rico.