Un hombre identificado como Cole Thomas Allen, de 31 años y oriundo de California, irrumpió armado con pistola, escopeta y cuchillos en la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca en el Hotel Hilton de Washington, donde participaba el presidente Donald Trump junto a Melania Trump, el vicepresidente J.D. Vance y otros funcionarios.
El atacante atravesó controles de seguridad corriendo, disparó varias veces y hirió levemente a un agente del servicio secreto protegido por chaleco antibalas. Trump y su entourage fueron evacuados rápidamente mientras invitados, incluidos periodistas, se resguardaban bajo mesas en escenas caóticas; agentes neutralizaron al sospechoso, profesor a tiempo parcial y desarrollador de videojuegos en Caltech, posiblemente huésped del hotel.
Trump, en conferencia de prensa horas después aún con smoking, calificó al agresor de lobo solitario chiflado aspirante a asesino, compartió videos de cámaras de seguridad en Truth Social y afirmó que el incidente no afectará la guerra con Irán. Recordó intentos previos contra él desde 2024 y comparó su situación con Abraham Lincoln; prometió más detalles y reprogramar la gala en 30 días.
El hotel fue escenario en 1981 de un atentado contra Ronald Reagan. Investigadores del FBI allanan la casa del atacante en California sin móvil claro aún; analistas cuestionan fallos en seguridad pese a presencia de Marco Rubio, Robert F. Kennedy Jr. y otros. Líderes como Benjamin Netanyahu y Viktor Orbán expresaron preocupación por el suceso.
Conductores destacan negligencia en controles, ya que el hombre pasó varios puestos de seguridad pese a armas múltiples, generando debate sobre responsabilidad política y empresarial.