El Pastor León continúa la oración consagrando el agua que los televidentes deben beber para ser curados y liberados de enfermedades.
Ordena a los espíritus de enfermedad, dolor, maldición y sufrimiento que salgan del cuerpo, de la familia y no vuelvan en el nombre de Jesús.
Indica abrir los ojos y declara que la persona queda curada, invitando a no desalentarse y a compartir el milagro.
Anuncia la segunda y tercera oración con el doctor Suárez y pastor Jaime para bendecir familia y casa.